
Existen varios gestos propios de nuestra cultura que a la hora de estar enseñando en un salón de clases se deben evitar al máximo, ya que como se sabe, los gestos dicen mucho más que las mismas palabras, y si un profesor como mediadior entre el conocimiento de la realidad y el alumno hace gestos que corten esa mediación los resultados del proceso enseñanza-aprendizaje no serán los esperados.
Estos gestos o movimientos no solo pueden afectar la autoestima del estudiante sino que tambien pueden distraerlos del tema central de la clase, por ejemplo, uno de las gesticulaciones que pueden bajar la autoestima del estudiante es el de alzar la ceja mientras él esta exponiendo o dando su punto de vista sobre algún tema, ya que se de a entender como si lo que está diciendo el estudiante está incorrecto y fuera de contexto, lo cual hace que el estudiante se intimide y no quiera participar mñas en la clase.
Nosotros como profesores debemos tener en cuenta que en el camino del aprendizaje nuestros alumnos pueden dar aportes interesantes como a su vez se pueden equivocar; pero aún así nosotros no tenemos el derecho de juzgarlos severamente por sus aciertos o fallas asñi sea con nuestros gestos.
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