
La concepción del papel del profesor es de ser un agente de ejemplo para los alumnos, de autoridad, de fuente de conocimientos y como mediador entre la realidad del estudiante y el mundo externo; es por eso que en el salón de clases debemos ser muy cuidadosos con cada actitud que tomamos, cada acción que realizamos y con las palabras que decimos, ya que en todo tiempo somos el punto de mayor atención, cada alumno esta pendiente de nuestra conducta y muchas veces ellos pueden mal interpretarla o tomar ventaja para pasar por encima de nuestra autoridad.
Para evitar inconvenientes causados por la mala interpretación por parte de los estudiantes debemos fijarnos en no caer en los tres siguientes comportamientos:
- Reírse y hacer bromas a cada momento ya que le quita seriedad al proceso de aprendizaje que se está llevando a cabo.
- Ser muy cariñoso con los alumnos teniendo contacto físico con ellos ya que se pueden entender malas intenciones por parte del docente o simplemente los alumnos creerán pueden tener más confianza de la que es debida con el profesor.
- Regañar a los alumnos por cualquier cosa que no sea de gusto para el profesor sin que esto sea una falta disciplinar.
Estos son los tres comportamientos que a mi parecer como profesores debemos evadir ya que como estamos en constante contacto con personas a nuestro cargo, podemos empezar a crear sentimientos o actitudes hacia los estudiantes ya sea buenas o malas que pueden afectar e impedir que los resultados esperados de la labor que realizamos no se den.

